¿Qué hacer si una migraña dura más de 72 horas?
Autor: Giovana Femat Roldán

Las migrañas pueden ser debilitantes, y cuando un ataque dura más de 72 horas, puede volverse un ataque prolongado o crisis migrañosa, una situación que requiere especial atención. Las personas que padecen esta condición experimentan síntomas intensos como náuseas, sensibilidad a la luz y el dolor pulsante característico. Pero ¿qué se debe hacer en estos casos y cuándo es necesario acudir al médico?
¿Qué es una migraña prolongada?
Una migraña que dura más de 72 horas es conocida como un estado migrañoso, una forma de crisis en la que el dolor se prolonga y puede tornarse incluso más severo con el tiempo. En un ataque típico, los síntomas suelen durar de 4 a 72 horas, pero si persisten más allá de este tiempo y no responden a los tratamientos comunes, es probable que sea necesaria una intervención médica de urgencia.
Primeros pasos para manejar una crisis migrañosa
Cuando se experimenta una migraña de más de 72 horas, existen algunas recomendaciones que pueden ayudar a manejar la situación mientras se busca atención profesional:
- Evitar los desencadenantes:
Los desencadenantes de las migrañas pueden ser diversos, incluyendo el estrés, ciertos alimentos, falta de sueño o cambios hormonales. Identificar y evitar estos factores es crucial para reducir la severidad del episodio.
- Usar medicamentos abortivos:
Estos medicamentos, como los triptanos, están diseñados para detener la migraña en sus primeras fases. Sin embargo, si la migraña ya ha durado varios días, es posible que estos medicamentos no sean efectivos y sea necesario explorar otros tratamientos.
- Descanso y un ambiente oscuro:
La luz y el ruido pueden agravar los síntomas de una migraña. Descansar en una habitación oscura y tranquila puede aliviar algunos de los síntomas asociados como la fotofobia y los mareos.
- Mantenerse hidratado:
La deshidratación puede empeorar una migraña. Es importante beber agua regularmente durante un ataque para evitar agravar los síntomas.

¿Cuándo buscar tratamiento de emergencia?
Si una migraña persiste más de 72 horas y no responde a los analgésicos habituales ni a los medicamentos abortivos, es fundamental buscar cuidado médico. Los síntomas pueden intensificarse y llevar a complicaciones adicionales. A continuación, se mencionan algunos factores que indican la necesidad de una evaluación urgente:
- Aumento en la intensidad del dolor:
Si el dolor de cabeza empeora a pesar de tomar medicamentos, puede ser señal de que la migraña ha evolucionado a una crisis más severa.
- Síntomas neurológicos:
Visión borrosa, dificultad para hablar, mareos intensos o desorientación pueden indicar problemas más graves y requieren atención médica.
- Intolerancia a los alimentos o líquidos:
Las náuseas intensas que dificultan la ingesta de alimentos o líquidos pueden llevar a la deshidratación, empeorando el ataque migrañoso.
Opciones de tratamiento para una migraña prolongada
Para tratar una migraña que ha durado más de 72 horas, los especialistas suelen emplear diferentes enfoques que van más allá de los tratamientos en casa. Algunas de estas opciones incluyen:
- Medicamentos intravenosos:
En algunos casos, los analgésicos orales no son suficientes para aliviar el dolor, y se recurre a la terapia intravenosa para suministrar medicamentos de forma más rápida y efectiva. Los antiinflamatorios, triptanos y ciertos analgésicos se administran de esta manera bajo supervisión médica.
- Medicamentos preventivos:
Si una persona tiene crisis recurrentes que se extienden durante largos periodos, los médicos pueden recomendar medicamentos preventivos para reducir la frecuencia e intensidad de los episodios. Estos incluyen betabloqueadores, antiepilépticos y antidepresivos, que ayudan a controlar los síntomas a largo plazo.
- Hospitalización y seguimiento:
En casos severos, la hospitalización puede ser necesaria para controlar la crisis migrañosa. La atención médica en un hospital permite a los profesionales monitorear la respuesta a los tratamientos y ajustar la terapia según sea necesario. Este enfoque también permite descartar otras condiciones que puedan estar causando o empeorando la migraña.
Diagnóstico diferencial: descartar otras causas de dolor prolongado
Cuando el dolor se prolonga y no responde al tratamiento, es importante realizar un diagnóstico diferencial para descartar otras condiciones neurológicas o vasculares que puedan causar síntomas similares. Los especialistas pueden realizar pruebas como estudios de imagen y una evaluación neurológica completa. En algunos casos, se puede requerir una tomografía o una resonancia magnética para observar posibles anomalías en el cerebro que estén contribuyendo al dolor.
Estrategias de manejo y prevención a largo plazo
Para reducir la recurrencia de las crisis migrañosas y mejorar la calidad de vida de las personas que padecen migrañas, es fundamental adoptar una estrategia de manejo a largo plazo:
- Control de los desencadenantes:
Llevar un registro de los factores que desencadenan las migrañas puede ayudar a identificar patrones y evitarlos en el futuro. Esto incluye aspectos de la dieta, la actividad física y los hábitos de sueño.
- Terapias complementarias:
Técnicas como la meditación, la acupuntura y el yoga han mostrado beneficios para algunas personas que sufren de migrañas crónicas. Estas prácticas pueden ayudar a reducir el estrés y mejorar el bienestar general.
- Atención especializada y seguimiento médico:
Contar con un médico que realice un seguimiento regular es crucial para ajustar los tratamientos y prevenir el avance de los síntomas. Un neurólogo especializado en migrañas puede diseñar un plan personalizado que incluya tanto tratamiento farmacológico como cambios en el estilo de vida.
¿Por qué acudir a un especialista es esencial?
Los ataques migrañosos prolongados requieren la atención de un especialista para asegurarse de que el diagnóstico sea preciso y el tratamiento adecuado. Un neurólogo capacitado puede evaluar si el dolor está relacionado con la migraña o si existen otros problemas médicos subyacentes, como problemas vasculares o incluso condiciones neurológicas más serias. Además, el tratamiento de las migrañas puede requerir ajustes regulares en los medicamentos y cambios en el estilo de vida, lo que hace esencial la atención de un especialista que pueda ofrecer una evaluación neurológica y guiar el proceso.
¿Cuáles son las causas de la migraña?
La migraña es un trastorno neurológico complejo cuya causa exacta no está del todo clara. Sin embargo, se cree que su aparición está vinculada a una combinación de factores genéticos, cambios en la actividad cerebral, alteraciones químicas y desencadenantes ambientales. La comprensión de estos factores puede ayudar tanto a los pacientes como a los profesionales a gestionar este trastorno de manera más efectiva. A continuación, se presentan las causas y factores contribuyentes más importantes:
1. Factores Genéticos
Existen evidencias sólidas de que la genética juega un papel fundamental en la predisposición a la migraña. Las personas que tienen familiares cercanos con migraña tienen más probabilidades de experimentar el trastorno. Se ha descubierto que ciertos genes están asociados con la actividad cerebral alterada que conduce a la migraña. Sin embargo, el papel específico de estos genes y cómo interactúan con otros factores para desencadenar migrañas todavía se está investigando.
2. Alteraciones en la Actividad Cerebral
Las migrañas suelen estar asociadas con cambios en la actividad del tronco cerebral y en la manera en que interactúa con el nervio trigémino, un nervio clave para la percepción del dolor en la cabeza. Los investigadores también han encontrado que ciertas áreas del cerebro se vuelven más sensibles y reactivas en las personas con migraña, especialmente aquellas áreas involucradas en el procesamiento del dolor y en la respuesta a estímulos externos, lo que puede amplificar las sensaciones dolorosas.
3. Cambios en los Niveles de Neurotransmisores
Los neurotransmisores, en especial la serotonina, desempeñan un papel crucial en la aparición de migrañas. Durante un episodio de migraña, los niveles de serotonina disminuyen, lo que puede llevar a la liberación de sustancias químicas en el cerebro que provocan inflamación y dilatación de los vasos sanguíneos. Esta inflamación y dilatación son las responsables del dolor intenso y los síntomas asociados con la migraña, como las náuseas y la sensibilidad a la luz.
4. Factores Hormonales
Las fluctuaciones hormonales, especialmente las relacionadas con los niveles de estrógeno, se han identificado como una causa común de migrañas en las mujeres. Muchas experimentan migrañas más frecuentes o intensas durante su ciclo menstrual, embarazo o menopausia, cuando se producen cambios hormonales significativos. Los anticonceptivos hormonales también pueden influir, aumentando o disminuyendo la frecuencia de las migrañas dependiendo de la persona.
5. Desencadenantes Ambientales y del Estilo de Vida
Diversos factores externos también pueden desencadenar migrañas, especialmente en personas ya predispuestas genéticamente. Entre los desencadenantes más comunes están:
- Estrés y ansiedad: Los niveles altos de estrés son conocidos por desencadenar o empeorar las migrañas.
- Patrones de sueño irregulares: Dormir muy poco o demasiado puede influir en la aparición de episodios.
- Cambios en la alimentación: Ciertos alimentos como el chocolate, el vino tinto, los quesos añejos y los alimentos procesados pueden desencadenar migrañas.
- Estímulos sensoriales: Las luces brillantes, ruidos fuertes y olores intensos pueden actuar como desencadenantes en personas sensibles.
- Condiciones climáticas: Cambios en la presión barométrica o temperaturas extremas también pueden afectar a algunos pacientes.
6. Alteraciones Vasculares
La migraña también ha sido asociada con cambios en el flujo sanguíneo cerebral y la dilatación de los vasos sanguíneos. Aunque en la actualidad se considera que estos cambios son una consecuencia de la actividad neuronal anormal en lugar de la causa principal de la migraña, todavía juegan un rol en el dolor y los síntomas característicos.

Conclusión
Una migraña de más de 72 horas es una señal de alarma que no debe ser ignorada. Este tipo de crisis puede causar un gran impacto en la vida de quien la padece, y la mejor manera de manejarla es buscar cuidado médico a tiempo. Con el tratamiento adecuado, se pueden reducir los síntomas y prevenir futuros episodios. Acudir a un especialista no solo permite el alivio inmediato, sino que contribuye a mejorar la calidad de vida a largo plazo, ofreciendo herramientas y estrategias para manejar las migrañas de manera efectiva.