¿Qué pruebas se hacen para diagnosticar las migrañas?
Autor: Giovana Femat Roldán

Para llegar al diagnóstico de migraña se requiere una evaluación médica exhaustiva ya que los síntomas se pueden superponer con otras condiciones médicas. Se emplean diversas pruebas clínicas y estudios que ayudan a descartar otras posibles causas de dolor de cabeza.
Historia clínica y evaluación neurológica
El primer paso para llegar al diagnóstico es una evaluación neurológica detallada. El profesional de la salud revisa el historial clínico del paciente para identificar antecedentes relevantes como las características de la cefalea (dolor de cabeza), síntomas acompañantes como náuseas o fotosensibilidad, frecuencia e intensidad del dolor.
Al interrogar el historial clínico también se incluyen preguntas sobre factores desencadenantes como estrés, cambios hormonales o alimentos. La evaluación de los factores desencadenantes permite detectar potenciales intervenciones terapéuticas.
También se incluye registrar en el expediente el antecedente familiar de migrañas u otras condiciones neurológicas. La predisposición genética a ciertas enfermedades permite una intervención integral.
Examen físico y neurológico
El siguiente paso es la exploración física completa. El profesional de la salud explora la función del sistema nervioso central y periférico. La exploración se dirige a la queja del paciente, por lo general incluye la evaluación de:
- Fuerza muscular
- Reflejos
- Sensibilidad y tacto
- Equilibrio y coordinación
- Movimientos oculares.
En casos particulares se incluye un examen ocular completo para descartar posibles problemas visuales asociados a la cefalea.
Evaluación de síntomas migrañosos y diario de migrañas
Bajo una alta sospecha de migraña, parte de la evaluación médica implica la evaluación de síntomas migrañosos específicos. A menudo los episodios de migraña se acompañan de otros síntomas:
- Náusea
- Vómito
- Hipersensibilidad a la luz o al sonido.
Algunos pacientes pueden tener migraña con aura, que se caracteriza por síntomas previos a la aparición de la cefalea.
Por esta razón se recomienda que los pacientes lleven un diario de migrañas, donde registren:
- La fecha y hora de los episodios
- Duración e intensidad (mediante una escala de intensidad de dolor)
- Posibles factores desencadenantes
- Síntomas acompañantes.
Este registro permite identificar patrones para optimizar el tratamiento.

Estudios especiales
Aunque el diagnóstico se basa principalmente en la evaluación clínica, en ciertos casos se emplean pruebas de imagen cerebral para descartar otras condiciones más graves que causen síntomas similares.
- La resonancia magnética (RM):
Es la prueba más recomendada para visualizar con detalle las estructuras del cerebro. Detecta con mayor sensibilidad otras condiciones como tumores o malformaciones arteriovenosas. Es especialmente útil ante síntomas inusuales o atípicos.
- La tomografía computarizada (TC):
Aunque menos detallada que la RM, también se utiliza para descartar causas estructurales de cefaleas, especialmente en situaciones de emergencia o cuando se sospechan hemorragias intracraneales.
- El electroencefalograma (EEG):
Mide la actividad eléctrica del cerebro y se usa principalmente (pero no únicamente) para descartar trastornos como la epilepsia, que a veces pueden confundirse con migraña con aura. No es una prueba estándar para el diagnóstico de migrañas, pero puede ser de utilidad si la epilepsia es un diagnóstico importante a descartar.
Pruebas funcionales
La migraña asociada con auras o síntomas neurológicos puede afectar de forma temporal la función cognitiva del paciente. Algunos profesionales de la salud pueden recomendar que se realicen pruebas de función cognitiva para evaluar el impacto de los episodios de migraña sobre la memoria, concentración y otras capacidades cognitivas.
Si el episodio de migraña se acompaña de mareos o vértigo, se pueden realizar pruebas vestibulares para examinar el equilibrio y coordinación, con el objetivo de descartar alteraciones del oído interno u otros problemas neurológicos con los mismos síntomas.
Pruebas de laboratorio
En algunos casos se realizan estudios de sangre para descartar otras condiciones que puedan contribuir a la sintomatología. Los exámenes de laboratorio ayudan a descartar infecciones, trastornos metabólicos, incluso hay estudios específicos para detectar enfermedades autoinmunes que puedan asociarse a episodios migrañosos.
Descartar otras causas
Se pueden realizar pruebas específicas para detección de trastornos asociados a la aparición de migraña como:
- Hipertensión
- Apnea del sueño
- Trastornos psiquiátricos como depresión o ansiedad, entre otros.
Todos ellos pueden exacerbar los síntomas o aumentar la frecuencia de episodios.
Una parte clave del proceso de diagnóstico es descartar otras causas de cefalea. La migraña no es la única enfermedad que se presenta con dolor de cabeza. Debido a que puede ser secundario a problemas serios como tumores cerebrales o enfermedades vasculares, las pruebas anteriores (clínica y estudios) son esenciales para asegurar que no haya una patología subyacente de gravedad, con necesidad de tratamiento específico.
En resumen, el diagnóstico de migraña es un proceso multifacético que requiere varias pruebas clínicas y de estudios de laboratorio, neuroimagen y otros estudios especiales para descartar otro origen de una cefalea. Aún y cuando el diagnóstico de migraña sea clínico.
¿Cuáles son los síntomas de la migraña?
La migraña es un trastorno neurológico caracterizado por dolores de cabeza intensos y recurrentes, que a menudo están acompañados por otros síntomas. Cada persona puede experimentar la migraña de manera diferente, pero hay algunos síntomas comunes que pueden presentarse en episodios de migraña:
Dolor de cabeza intenso
El dolor de la migraña suele ser pulsátil o palpitante.
Generalmente se localiza en un solo lado de la cabeza (unilateral), aunque en algunos casos puede afectar ambos lados.
La intensidad del dolor puede variar de moderada a severa, y a menudo se intensifica con la actividad física o el movimiento.
Sensibilidad a la luz (fotofobia) y al sonido (fonofobia)
Muchas personas con migraña experimentan una fuerte intolerancia a la luz brillante y al ruido.
Esta sensibilidad puede empeorar el malestar y llevar a la persona a buscar ambientes oscuros y tranquilos.
Náuseas y vómitos
La náusea es un síntoma común en los episodios de migraña, y puede ir acompañada de vómitos en los casos más severos.
Aura (en algunos casos)
Algunas personas experimentan lo que se conoce como aura, que son síntomas neurológicos transitorios que preceden o acompañan al dolor de cabeza. Estos pueden incluir:
- Alteraciones visuales:
como luces brillantes, líneas en zigzag, puntos ciegos o visión borrosa.
- Entumecimiento o debilidad:
en un lado del cuerpo, en la cara o en una extremidad.
- Dificultad para hablar:
problemas en el lenguaje o dificultad para encontrar palabras.
Fatiga y letargo
Después de un episodio de migraña, es común sentir una sensación de agotamiento extremo o fatiga. Esto puede durar desde unas pocas horas hasta un par de días (fase posdromo).
Alteraciones sensoriales
Algunas personas experimentan una hipersensibilidad al tacto o cambios en la percepción sensorial.
Congestión nasal o lagrimeo
A veces, los episodios de migraña pueden estar acompañados por síntomas nasales, como congestión o lagrimeo, lo que puede confundirse con alergias.
Dificultad para concentrarse
Durante una crisis de migraña, es frecuente sentir confusión mental o problemas para concentrarse, lo que afecta el desempeño en actividades cotidianas.
Mareos o vértigo
En algunos casos, los pacientes pueden experimentar sensación de vértigo o mareo, lo que les puede hacer sentir inestables o incapaces de moverse con normalidad.
Es importante destacar que las migrañas pueden variar en frecuencia e intensidad, desde episodios esporádicos hasta migrañas crónicas, que se definen como tener más de 15 días al mes con dolor de cabeza.
Detectar los síntomas a tiempo y tratarlos de manera adecuada puede mejorar significativamente la calidad de vida de quienes sufren de migraña.
