Especialistas indicados para tratar migrañas crónicas
Autor: Giovana Femat Roldán

La migraña es una enfermedad neurológica compleja que afecta a millones de personas en todo el mundo. Se caracteriza por episodios recurrentes de dolor de cabeza moderado a severo, acompañados de síntomas como náuseas, vómitos y sensibilidad extrema a la luz y el sonido. Aunque suele ser episódica, también puede evolucionar hacia una migraña crónica, definida como dolores de cabeza que ocurren al menos 15 días al mes durante más de tres meses, de los cuales al menos ocho días cumplen los criterios de migraña.
Al tratarse de un trastorno neurológico complejo, es recomendable que estos casos sean atendidos por un neurólogo, el especialista en estos trastornos, especialmente aquellos complicados como la migraña crónica.
¿Qué tipos de migraña existen?
La migraña se clasifica en varios tipos, siendo los más comunes:
- Migraña sin aura:
Dolor de cabeza unilateral, pulsátil y de intensidad moderada a severa, que puede durar entre 4 y 72 horas.
- Migraña con aura:
Incluye síntomas neurológicos transitorios previos al dolor de cabeza, como destellos de luz, pérdida temporal de la visión o sensación de hormigueo en las extremidades.
- Migraña crónica:
Episodios frecuentes que afectan considerablemente la calidad de vida.
La migraña se manifiesta típicamente como un dolor de cabeza intenso, pulsátil y unilateral. Otros síntomas incluyen:
- Fatiga
- Dificultad para concentrarse
- Cambios de humor antes, durante y después de los episodios.
Estos síntomas pueden variar ampliamente entre los pacientes, lo que subraya la necesidad de un abordaje personalizado en su manejo.

El papel del neurólogo en el diagnóstico y tratamiento
El especialista más indicado para tratar las migrañas crónicas es el neurólogo. Este médico, experto en enfermedades del sistema nervioso, evalúa los antecedentes clínicos como antecedentes familiares y personales de enfermedades y uso de medicamentos, además de ahondar en las características de la migraña como:
- Tipo de dolor
- Intensidad
- Localización
- Síntomas acompañantes
- Agravantes
- Atenuantes.
El neurólogo también realizará un examen neurológico detallado para descartar la presencia de otras alteraciones neurológicas.
También puede utilizar herramientas complementarias en casos específicos, como estudios de imagen (resonancia magnética o tomografía computarizada) para descartar otras causas subyacentes de dolor de cabeza como:
- Malformaciones vasculares
- Tumores, que, aunque son muy raros, en casos específicos será necesario descartar.
Tratamiento farmacológico
El manejo de la migraña crónica incluye:
- Tratamiento agudo:
Diseñado para aliviar los síntomas durante un ataque, e incluye medicamentos como triptanos, antiinflamatorios no esteroideos (AINE) y combinaciones de analgésicos.
- Tratamiento preventivo:
Orientado a reducir la frecuencia, intensidad y duración de los episodios. Teniendo como meta una reducción de más del 50% de los episodios. Algunos de los fármacos más utilizados incluyen:
- Anticonvulsivantes (como topiramato).
- Antidepresivos (como amitriptilina, venlafaxina y duloxetina).
- Anticuerpos monoclonales anti-CGRP (como erenumab y galcanezumab), que han mostrado alta eficacia en la prevención de migrañas crónicas.
- Betabloqueadores (como propranolol).
- Algunos antihipertensivos (como verapamilo).
El tratamiento farmacológico debe adaptarse a las características clínicas del paciente, su historia médica y posibles efectos secundarios, así como la economía del paciente y disponibilidad de fármacos en la zona.
Alternativas no farmacológicas y complementarias
En casos de migraña crónica refractaria o cuando los tratamientos farmacológicos no son bien tolerados, existen alternativas terapéuticas que pueden complementar o sustituir los medicamentos tradicionales:
- Estimulación magnética transcraneal repetitiva (rTMS):
Una técnica no invasiva que utiliza pulsos magnéticos para modular la actividad cerebral. La rTMS se ha mostrado prometedora en la prevención y manejo del dolor migrañoso, con un perfil de seguridad favorable.
- Bloqueos nerviosos:
Inyecciones de anestésicos locales en nervios específicos, como el nervio occipital mayor, para reducir el dolor.
- Toxina botulínica:
Indicada en migraña crónica, esta terapia reduce significativamente la frecuencia de los ataques.
- Terapias psicológicas y técnicas de relajación:
La terapia cognitivo-conductual y el manejo del estrés son herramientas valiosas para abordar los desencadenantes emocionales de la migraña.
- Cambios en el estilo de vida:
Mantener una rutina regular de sueño, evitar desencadenantes conocidos (como ciertos alimentos o estímulos sensoriales) y adoptar hábitos saludables, como la actividad física, son estrategias clave para reducir la carga de la migraña.
El tratamiento de la migraña crónica requiere una comprensión profunda de las necesidades específicas de cada paciente. Esto incluye identificar desencadenantes individuales, optimizar los tratamientos farmacológicos y considerar intervenciones no farmacológicas cuando sea necesario. El trabajo conjunto entre el paciente y un equipo multidisciplinario de especialistas permite un manejo efectivo y una mejor calidad de vida, incluso en los casos más desafiantes de migraña crónica.
