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¿Es normal tener visión borrosa durante una migraña?

Autor: Giovana Femat Roldán

¿Es normal tener visión borrosa durante una migraña?

Los síntomas visuales durante un episodio de migraña son un fenómeno común que afecta a muchos pacientes con esta condición. La visión borrosa es uno de los síntomas más frecuentes, incluso puede ser un indicador de un episodio inminente. La visión borrosa y otros que afectan el campo visual son muy frecuentes en la migraña con aura.

Visión borrosa y su relación con la migraña

Durante un episodio, los pacientes pueden experimentar una pérdida de nitidez visual que puede afectar a uno o ambos ojos. Esto dificulta tareas como leer, conducir o trabajar frente a una pantalla. Este síntoma puede aparecer acompañado de otros trastornos visuales como los escotomas (puntos ciegos en el campo visual), visión doble (diplopía), o incluso la sensación de estar viendo a través de la niebla. 

Este fenómeno puede estar asociado con el desarrollo de un aura visual. Así se conoce al conjunto de síntomas neurológicos transitorios que suelen preceder o acompañar la migraña. El aura visual se manifiesta de diferentes maneras, típicamente con distorsiones que afectan el campo visual de la persona, como destellos de luz o formas que se mueven por el campo de visión. Más allá de la visión borrosa, también puede presentarse una visión en túnel o sensación de imágenes superpuestas. 

Aura visual y trastornos visuales durante un episodio de migraña

La migraña con aura es una subclasificación dentro de la condición médica de migraña. Se caracteriza por la presencia de síntomas neurológicos, como alteraciones visuales, antes del inicio de la cefalea (dolor de cabeza). Los pacientes experimentan destellos de luz, zigzags, escotomas y distorsión visual significativa. 

Además de la visión borrosa, los pacientes pueden experimentar fotofobia, es decir, sensibilidad extrema a la luz, natural o artificial. El aumento en la percepción de la luz es un síntoma clave de las alteraciones sensoriales que acompañan a las migrañas. La persona con un episodio de migraña busca ambientes oscuros para mitigar el malestar secundario a la exposición a la luz, e intensifica la visión borrosa. 

Desde otro enfoque, los trastornos visuales como la visión borrosa o alteración del campo visual pueden generar ansiedad en los pacientes, por la pérdida temporal de la claridad visual y el efecto que puede tener sobre sus actividades cotidianas. Asimismo, los síntomas visuales no son los únicos síntomas sensoriales que se presentan durante un episodio de migraña, en ocasiones, los pacientes también presentan hormigueo en las extremidades o percepción alterada de sonidos y olores. 

Migraña ocular y otros síntomas visuales

El término migraña ocular hace referencia a los episodios donde los síntomas visuales predominan sobre el dolor de cabeza. En estos casos puede ser tan extremo como experimentar pérdida temporal de la visión o ceguera parcial de un ojo. En algunos casos, la migraña popular no siempre se acompaña de cefalea, lo que puede dificultar el diagnóstico. 

Cefalea y migraña

La cefalea (o dolor de cabeza) que sigue al aura visual es uno de los síntomas más debilitantes de la migraña. Aunque los síntomas visuales pueden presentarse antes de la cefalea, muchas personas también experimentan intensificación de los síntomas sensoriales conforme avanza la intensidad del dolor. Todo ello puede hacer que las tareas diarias sean difíciles de realizar. 

Diagnóstico neurológico y tratamiento multimodal

El diagnóstico neurológico de los pacientes con síntomas visuales durante una migraña es esencial para descartar otras condiciones que se presentan clínicamente similares, como problemas vasculares oculares u otros trastornos neurológicos más graves. La evaluación médica completa con exploración neurológica e interrogatorio detallado de los síntomas, es clave para establecer un diagnóstico y un plan de tratamiento. 

El manejo de los síntomas visuales, junto con la cefalea, suele incluir una combinación de medicamentos y cambios en el estilo de vida. El tratamiento de migraña incluye intervenciones no farmacológicas y farmacológicas. El manejo del entorno, como evitar luces brillantes y reducir el estrés, es fundamental para disminuir la frecuencia de los episodios y la intensidad de los síntomas. Por otro lado, existen medicamentos abortivos, como los triptanos, que ayudan a reducir los síntomas una vez que han comenzado. Cabe destacar que el seguimiento regular es vital para ajustar las intervenciones según la evolución de los síntomas y la respuesta a las terapias. 

La importancia de un enfoque integral y multidisciplinario

El tratamiento de los síntomas de migraña, incluyendo las alteraciones visuales como la visión borrosa, requiere de un enfoque multidisciplinario. Los profesionales de la salud deben trabajar en conjunto para abordar los aspectos neurológicos y los síntomas acompañantes. Trabajar con un equipo multidisciplinario asegura que los pacientes reciban una atención adecuada para mejorar su calidad de vida. Además, la integración de estrategias no farmacológicas, como la gestión del estrés, el sueño adecuado y la dieta, pueden jugar un papel esencial en la reducción de la frecuencia y severidad de los síntomas de un episodio de migraña.