¿Tu dolor de cabeza se debe al estrés o ansiedad?
Autor: Giovana Femat Roldán

El estrés se define como el conjunto de reacciones fisiológicas que preparan al organismo para la acción. Se trata de un sistema de alerta biológico necesario para la supervivencia y para estimular las capacidades del individuo.
El estrés frente a un nuevo trabajo, durante las preparaciones para un gran evento como una boda o frente a un examen puede ser positivo, pues ayuda a estar más atento, ser más resolutivo y a reaccionar mejor frente a imprevistos. Como en estas situaciones, el estrés suele ser una reacción a corto plazo y, a menudo, se produce en respuesta a una amenaza reconocida relacionada con factores externos a la persona. Sin embargo, cuando el estrés se mantiene en el tiempo puede derivar en un estado de agotamiento que altera nuestras funciones y organismo, pasando a ser un problema de salud que debe tratarse.
Por su parte, la ansiedad es un mecanismo de adaptación natural que nos permite ponernos alerta ante sucesos comprometidos o situaciones de peligro. Cuando sobrepasa cierta intensidad o supera la capacidad adaptativa de la persona, es cuando la ansiedad se convierte en patológica y provoca malestar significativo, con síntomas que afectan tanto al plano físico, como al psicológico y conductual.
Así, a diferencia del estrés, la ansiedad suele ser un trastorno a más largo plazo y, a menudo, no existe una causa clara y reconocida que la provoque pues los factores desencadenantes suelen ser internos, ligados a percepciones y pensamientos propios, sustentados en un miedo subjetivo. Por otro lado, el estrés crónico puede derivar en ansiedad (no ocurre lo mismo en sentido contrario).
Tipos de Cefaleas
Cefaleas primarias
La más frecuente es la cefalea de tensión o tensional, pero es la migraña la que produce mayor número de consultas al neurólogo, según datos publicados por la Organización Mundial de la Salud. Es posible que en algunos pacientes coexistan diversos tipos de cefaleas, que no cumplan todos los criterios diagnósticos, o bien que esté enmascarando una cefalea secundaria.
- Cefalea tensional:
Es la más frecuente. Está causada por tensión muscular, generalmente de la frente y de la nuca, y suele coincidir con periodos de estrés. Este tipo de cefalea se manifiesta como una tensión o presión constante, a modo de casco, en ambos lados de la cabeza con predominio en la frente y la nuca. En muchos casos, la palpación de los músculos afectados puede provocar dolor. El dolor suele aparecer durante el transcurso del día y es más intenso por las tardes, pero puede cronificarse y estar presente todo el día y durante varios días.
- Migraña:
El dolor suele aparecer durante el transcurso del día y es más intenso por las tardes, pero puede cronificarse y estar presente todo el día y durante varios días. La migraña tiene un carácter hereditario y es frecuente encontrar antecedentes familiares de migraña. Se distingue entre migraña con aura (20%), en las cuales el dolor de cabeza viene precedido por síntomas visuales, sensitivos, lenguaje o motores, y migraña sin aura (80%).
Cefaleas secundarias
Por ansiedad o depresión: Cuando no se cumplen los criterios de las cefaleas anteriormente descritas, se han descartado otras cefaleas secundarias y hay patología psiquiátrica, en ocasiones, se puede atribuir a ansiedad o depresión, si existe una relación temporal identificable entre ambos fenómenos.

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes?
El dolor de la cefalea se puede describir como:
- Sordo, similar a presión (no pulsátil)
- Una banda apretada o prensa en o alrededor de la cabeza
- Generalizado (no solo en punto o en un lado)
- Peor en el cuero cabelludo, sienes o parte posterior del cuello y posiblemente en los hombros
El dolor puede ocurrir como un episodio aislado, de manera constante o diaria. Puede durar de 30 minutos a 7 días. Puede empeorar o desencadenarse por estrés, fatiga, ruido o resplandor.
Puede tener problemas para dormir. Las cefaleas tensionales generalmente no causan náuseas ni vómitos. Las personas que padecen cefaleas tensionales frecuentemente tratan de aliviar el dolor masajeando el cuero cabelludo, las sienes o la parte posterior del cuello.
Tratamiento para la cefalea
El objetivo es tratar los síntomas del dolor de cabeza de inmediato y prevenir dolores de cabeza evitando o cambiando los factores desencadenantes. Un paso clave para hacerlo consiste en aprender a manejar las cefaleas tensionales en casa.
Muchas personas pueden tratar sus dolores de cabeza tensionales con terapia conservativa, como la relajación o el entrenamiento del control del estrés que incluye:
- Masajes
- Biorretroalimentación
- Terapia conductual cognitiva
- Acupuntura
- Compresas
