Migraña: Dolor de cabeza con mareos y náuseas
Autor: Giovana Femat Roldán

La migraña es más que un simple dolor de cabeza; es un trastorno neurológico complejo que afecta a millones de personas en todo el mundo. Aunque los dolores de cabeza severos son el síntoma principal, la migraña también puede ir acompañada de mareos, náuseas y otros síntomas debilitantes que impactan significativamente la calidad de vida de quienes la padecen. Reconocer estos síntomas adicionales es crucial para un diagnóstico adecuado y un tratamiento eficaz.
¿Qué es la migraña?
La migraña es un tipo de cefalea (Término médico utilizado para el dolor de cabeza) que se caracteriza por episodios recurrentes de dolor de cabeza de moderado a intenso, a menudo descrito como pulsátil o punzante. A diferencia de otros tipos de cefaleas, como la cefalea tensional, la migraña suele estar acompañada de síntomas neurológicos adicionales y puede durar de varias horas a varios días. Las personas con migraña pueden experimentar dolor en un lado de la cabeza, aunque también es posible que el dolor sea bilateral.
Síntomas asociados: Mareos y náuseas
Además del dolor de cabeza, muchos pacientes con migraña experimentan mareos y náuseas, lo que agrava aún más el malestar. Los mareos pueden manifestarse como una sensación de inestabilidad o vértigo, lo que dificulta mantener el equilibrio y puede aumentar la sensación de malestar general. Las náuseas, a menudo acompañadas de vómitos, son comunes y pueden hacer que la migraña sea aún más incapacitante. Estos síntomas se deben a la alteración en la función normal del cerebro durante un episodio de migraña, lo que afecta el sistema vestibular (relacionado con el equilibrio) y el sistema digestivo.
Aura migrañosa y otros síntomas neurológicos
Algunas personas con migraña experimentan lo que se conoce como aura migrañosa, un conjunto de síntomas neurológicos que preceden o acompañan el dolor de cabeza.
El aura puede incluir :
- síntomas visuales, como destellos de luz, puntos ciegos o visión borrosa
- síntomas sensoriales, como hormigueo o entumecimiento en las extremidades.
La migraña con aura es menos común que la migraña sin aura, pero sus síntomas pueden ser igualmente debilitantes. Además, el vértigo migrañoso es otro síntoma neurológico que puede estar presente, provocando una sensación de giro o movimiento que empeora con el movimiento de la cabeza.
Desencadenantes comunes de la migraña
Los ataques de migraña pueden ser precipitados por una variedad de desencadenantes. Entre los más comunes se encuentran:
- el estrés
- ciertos alimentos como el chocolate, el queso añejo y los alimentos procesados
- cambios hormonales (especialmente en las mujeres)
- alteraciones en los patrones de sueño
- la exposición a luces brillantes o sonidos fuertes.
Identificar y evitar estos desencadenantes es un paso importante en la prevención de la migraña. Llevar un diario de migraña puede ayudar a las personas a reconocer los patrones y evitar los factores que pueden desencadenar un ataque.

Tratamiento de la migraña
El tratamiento de la migraña se centra en aliviar el dolor y otros síntomas, así como en prevenir futuros episodios. Las opciones de tratamiento incluyen tanto terapias farmacológicas como enfoques no farmacológicos.
Medicamentos:
Los medicamentos utilizados para tratar la migraña incluyen analgésicos de venta libre, como el ibuprofeno y el paracetamol, así como medicamentos recetados, como los triptanos, que actúan específicamente sobre los receptores de serotonina para reducir el dolor y otros síntomas de la migraña. En casos más severos, se pueden utilizar medicamentos preventivos, como los betabloqueadores, antidepresivos o antiepilépticos, que se toman regularmente para reducir la frecuencia y gravedad de los ataques de migraña.
Cada uno de estos medicamentos debe estar siempre en supervisión de un especialista en migrañas como un neurologo o medico internista entrenado. Ya que se debe escoger cada medicamento dependiente del perfil del paciente y asi evitar efectos secundarios no deseados.
Terapias no farmacológicas:
Además de los medicamentos, existen varios enfoques no farmacológicos que pueden ayudar a controlar la migraña.
- terapia cognitivo-conductual (TCC)
- técnicas de relajación
- acupuntura
- cambios en el estilo de vida, como la adopción de una dieta equilibrada
- mejora de los hábitos de sueño
- gestión del estrés.
Tratamiento quirúrgico:
Aunque menos común, en casos de migraña crónica que no responde a los tratamientos convencionales, algunas personas pueden considerar opciones quirúrgicas. Una de las intervenciones quirúrgicas para la migraña es la descompresión de los nervios periféricos, que se realiza para aliviar la presión sobre los nervios que se cree están involucrados en los ataques de migraña. Otra opción es la estimulación del nervio occipital, que implica la implantación de un dispositivo que envía impulsos eléctricos al nervio occipital en la parte posterior de la cabeza, ayudando a bloquear los señales de dolor. Estas opciones suelen reservarse para los casos más graves y resistentes al tratamiento, y deben ser evaluadas cuidadosamente por un especialista.
Prevención de la migraña y control del dolor
La prevención de la migraña se centra en evitar los desencadenantes conocidos y en el uso de tratamientos preventivos cuando sea necesario. Mantener un estilo de vida saludable, que incluya una dieta equilibrada, ejercicio regular y una buena higiene del sueño, puede reducir la frecuencia de los ataques de migraña. Además, aprender técnicas de manejo del estrés, como la meditación o el yoga, puede ser beneficioso.
Impacto de la migraña en la calidad de vida
La migraña puede tener un impacto significativo en la vida diaria, afectando la capacidad de trabajar, participar en actividades sociales e incluso realizar tareas cotidianas. El dolor de cabeza, junto con los síntomas asociados como mareos y náuseas, puede ser debilitante, lo que subraya la importancia de un manejo adecuado de la condición. Afortunadamente, con el tratamiento adecuado y un enfoque preventivo, muchas personas con migraña pueden llevar una vida plena y activa.
En resumen la migraña es un trastorno complejo que no solo se caracteriza por un dolor de cabeza intenso, sino que también puede incluir síntomas debilitantes como mareos y náuseas. Comprender las causas, reconocer los síntomas adicionales y buscar un tratamiento adecuado son pasos esenciales para manejar esta condición. Con las opciones de tratamiento actuales, incluidas las intervenciones farmacológicas, no farmacológicas y, en algunos casos, quirúrgicas, es posible controlar y reducir el impacto de la migraña en la calidad de vida. Todo en supervisión y acompañamiento de un médico especializado
