Relación entre la cafeína y la migraña
Autor: Giovana Femat Roldán

El consumo excesivo de cafeína de forma aguda genera un estado antinociceptivo y funciona como terapia coadyuvante con otros analgésicos, sin embargo, el consumo excesivo de forma crónica podría aumentar el riesgo de desarrollar cefalea por uso excesivo de analgésicos, así como inducir la cronificación de algunas cefaleas primarias. También puede generar dependencia física, la cual puede manifestarse como un síndrome de abstinencia.
La cafeína se ha relacionado con la migraña durante muchos años, por un lado, como desencadenante y por otro como cura.
La Sociedad Internacional de Cefaleas, no contempla dentro de su clasificación a la cafeína como una sustancia que pueda generar una cefalea por uso excesivo de analgésicos, sólo la contempla como una sustancia que genera cefalea cuando se suspende de forma abrupta después de tener un consumo excesivo habitual de más de 200mg/día durante más de dos semanas.
¿Cuál es el mecanismo de acción de la cafeína?
La cafeína fue descubierta en 1819 por el químico alemán Friedrich Ferdinand Runge quien acuñó el término «kaffein», un compuesto químico presente en el café, término que pasaría posteriormente al español como cafeína.
La cafeína también se encuentra en las hojas de té, guaraná, cacao, chocolate, nueces de cola y una amplia variedad de medicamentos, suplementos dietéticos, refrescos y bebidas energéticas.
La molécula de cafeína es estructuralmente similar a la adenosina, y por lo tanto se une a los receptores de adenosina en la superficie de las células sin activarlos, funcionando como un inhibidor competitivo.
La cafeína es entonces un analgésico que fundamenta su efectividad en su potente efecto vasoconstrictor y en la inhibición de la síntesis de prostaglandinas, promoviendo, además, la absorción de otros analgésicos. A pesar de estos llamativos efectos, la exposición crónica a cafeína en el contexto de la cefalea desencadena una serie de cambios fisiológicos los cuales pueden generar 3 condiciones clínicas: empeoramiento de una cefalea primaria, cefalea por suspensión abrupta de cafeína y cefalea por uso excesivo de analgésicos.
Efecto de la cafeína sobre el dolor y la cefalea no migrañosa
Se ha demostrado que la cafeína y los analgésicos que contienen cafeína son eficaces en el tratamiento de varios tipos de dolores de cabeza primarios y secundarios. Por ejemplo, se sabe que termina con la cefalea hípnica, un trastorno de cefalea relacionado con el sueño que despierta a las personas a una hora constante.
Se ha informado que la abstinencia de cafeína a menudo puede producir dolores de cabeza. Según la Clasificación Internacional de Trastornos de Cefalea (ICHD-3), una cefalea por abstinencia es una cefalea experimentada por personas que consumen cafeína con frecuencia (>200 mg/d durante >2 semanas) y dejan de consumirla repentinamente.
Desarrollan un dolor de cabeza dentro de las 24 h posteriores a su última ingesta de cafeína, que se alivia dentro de 1 h ingiriendo cafeína (100 mg) o se resuelve dentro de los 7 días posteriores a la abstinencia de cafeína. La causa de este tipo de dolor de cabeza es probablemente un aumento del flujo sanguíneo cerebral debido a la vasoconstricción.

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Cafeína utilizada en la migraña
Aunque la cafeína se ha utilizado para las migrañas durante muchos años, al principio su eficacia se relacionó con las propiedades vasculares. Como la cafeína produce vasoconstricción cerebral, se pensó que por este mecanismo podría detener los ataques de migraña. Sin embargo, el papel de la vasodilatación en las migrañas no está claro, y los hallazgos recientes cuestionan su necesidad.
¿La cafeína desencadena la migraña?
Los factores desencadenantes son eventos o exposiciones que aumentan la probabilidad de un ataque durante un corto período de tiempo. Los 10 desencadenantes más frecuentes de la migraña son el estrés; la fatiga; el ayuno; los desencadenantes auditivos, visuales y olfativos; los desencadenantes hormonales; el sueño; el clima; y el alcohol.
La cafeína puede actuar como desencadenante de dos formas posibles: beber café u otras bebidas con cafeína puede iniciar un ataque de migraña, y la abstinencia de cafeína es un desencadenante de migraña aún más frecuente.
La cafeína induce pérdida urinaria de magnesio, probablemente al reducir su reabsorción. Como el magnesio afecta la conducción neuromuscular y la transmisión nerviosa y juega un papel beneficioso en las condiciones de dolor crónico y migrañas, la cafeína, al disminuir el nivel de magnesio, puede inducir dolor de cabeza. La deshidratación es un posible desencadenante de migraña. El café con cafeína en dosis altas induce un efecto diurético agudo y, posteriormente, puede provocar deshidratación.
Cuáles son las causas de la migraña.
La migraña tiene causas multifactoriales que incluyen factores genéticos, neurológicos y ambientales. Entre las principales se encuentran:
- Desequilibrios en neurotransmisores:
Alteraciones en la serotonina pueden desencadenar cambios en los vasos sanguíneos y provocar los episodios de migraña.
- Factores genéticos:
Existe una predisposición hereditaria, especialmente en personas con antecedentes familiares de migraña.
- Estímulos sensoriales y ambientales:
Luces brillantes, ruidos fuertes, olores intensos o cambios climáticos pueden actuar como desencadenantes.
- Factores hormonales:
Fluctuaciones en los niveles hormonales, como las relacionadas con el ciclo menstrual, suelen ser un detonante común en mujeres.
- Estilo de vida y alimentación:
Estrés, falta de sueño, deshidratación o el consumo de ciertos alimentos (chocolate, café, alcohol) también contribuyen.
Cada persona puede tener diferentes desencadenantes, y un diagnóstico adecuado ayuda a identificarlos y manejarlos mejor.
